El verbo nos "sopla" el análisis antes de ver la oración
Una vez hemos entendido lo que es la Semántica y lo que es la Sintaxis, seamos conscientes de que tendremos que tener presentes ambas dimensiones de cualquier enunciado al analizarlo. Por ello, insistimos, es preciso señalar la importancia de que, en el abordaje de la sintaxis, el profesor haga hincapié en la profunda comprensión semántica de los constituyentes de la oración. Se recomienda que el alumno siempre realice el ejercicio previo de observar detenidamente el significado del verbo de la oración que se dispone a analizar e identifique a priori los papeles semánticos que este va a exigir. Veamos un ejemplo, ¿qué verbo aparece en la imagen de abajo?
El verbo es cortar, convirtamos la imagen anterior en una oración:
Ella corta pan.
Ahora, reduzcamos esta oración al mínimo, a la acción del verbo expresada con meros pronombres indefinidos:
Alguien corta algo.
Cuando nos topamos con el verbo cortar en su acepción más utilizada de dividir en partes, su significado exige que, para que se produzca dicha acción, intervengan dos elementos: el que realiza el corte (en este caso, la mujer) y el que recibe el corte (en este caso, el pan). Si alguno de esos elementos faltase, sencillamente no podría producirse la acción de cortar. Estos dos son los papeles semánticos más elementales y más habituales del lenguaje humano: el papel de realizar acciones (sujeto) y el de recibir el efecto de la acción (complemento directo).
La inmensa mayoría de los verbos, como querer, comer o ver, tienen la misma estructura que cortar. Es la más clásica y abundante de las estructuras en la sintaxis de las lenguas humanas, se la conoce típicamente como SVO: sujeto, verbo y objeto. Estos verbos, que llamamos transitivos, siempre formarán oraciones tipo "alguien quiere algo/a alguien", "alguien come algo", "alguien ve algo/a alguien"; es decir, frases con sujeto y complemento directo. Cuando vayamos analizar una oración, lo primero que debemos hacer es comprender bien el significado del verbo y anticipar qué papeles semánticos nos va a pedir. Si bien el sujeto y el objeto pueden aparecer omitidos (comió tarde), esta reflexión previa sobre el significado del verbo y su estructura a priori le dará guía al alumno para saber qué elementos buscar en su análisis de la oración. Una vez los encuentre y visualice en su cabeza la estructura de "alguien… (verbo)... algo" del verbo que tenga delante, solo deberá cerciorarse de su análisis aplicando las pruebas del sujeto y del complemento directo que vamos a proponer más adelante.
♣ Ahora prueba tú: Dibuja esquemáticamente los elementos que intervienen en el verbo regalar. ¿Qué papeles semánticos observas en tu dibujo? A partir de él, ¿qué elementos anticipamos que va a contener cualquier oración con este verbo? |
Anticipar la estructura semántica del verbo cuya oración se debe analizar funciona también para identificar rápidamente complementos indirectos, complementos de régimen e, incluso, la aparición de un se pronominal con el sencillo mecanismo de imaginarse una oración “comodín” de ese verbo utilizando pronombres indefinidos que refleje su estructura:
- Regalar: Alguien regala algo a alguien → S + V + CD +CI
- Depender: Alguien depende de algo → S + CR
- Enterarse: Alguien se entera de algo → S + se V + CR
También sirve para reparar en la ausencia total de sujeto de los verbos impersonales:
- Llover: Ø Llueve
- Haber: Ø Hay algo
En realidad la sintaxis consiste en unas pocas estructuras que se repiten siempre y que se pueden identificar con pruebas que funcionan sin excepciones: sujetos, complementos directos, indirectos, circunstanciales… La lista no es mucho más larga. Una buena estrategia es ir entendiendo progresivamente la lógica e interiorizando estas estructuras. Tales estructuras dependen del tipo de verbo y los tipos de verbo dependen de su significado. A continuación vemos todas las opciones que hay:
Todas la funciones de la tabla anterior, que abarcan casi la totalidad de la sintaxis, se pueden conocer antes de ver el enunciado, simplemente sabiendo qué verbo se va a analizar y conociendo su significado. Lo único que puede aparecer en la oración fuera de estas funciones predecibles son complementos circunstanciales y predicativos (aparte de sintagmas que contengan complementos del nombre, del adjetivo o del adverbio). Una vez hemos anticipado qué elementos nos exige el significado el verbo (sujeto, directo, etc.), iremos a buscarlos a la oración y, cuando los encontremos, les aplicaremos las pruebas pertinentes de concordancia o sustitución para confirmar su función.
Dicho de otra manera: hay una forma de analizar oraciones sencilla que consiste en tener siempre presente (1) qué significan las cosas y (2) con qué concuerdan las cosas. Si bien todo esto no es poco, sí podría decirse que, con ello, se estructura bajo un esquema sencillo prácticamente toda la sintaxis.